Para saber de dónde venimos es necesario hacer un viaje al pasado

Las guías de viajes, además de darnos informaciones, consejos o curiosidades de un destino turístico, pueden contarnos historias y experiencias. Algunas de ellas nos llevan por caminos estrechos, ocultos, olvidados o desconocidos. Una buena guía no está hecha solo a partir de los principales monumentos, museos, avenidas o plazas. Eso se halla en cualquier sitio web, centros de informaciones u hoteles. Hoy en día, para crear una guía original hay que buscar por lugares distintos, que muestran la identidad de un pueblo o una ciudad, hay que buscar en los rincones algo que emocione, que sea autentico, que sea único.

Registros antiguos nos muestran que las primeras motivaciones de viajes estaban relacionadas con la fe (peregrinación), comercio y conquistas militares. En esos tiempos los relatos de Heródoto, unos de los principales viajeros de la época, se hicieron una importante herramienta de ayuda. En sus crónicas Heródoto escribía sobre sus viajes y detallaba los peligros que veía por el camino, sus experiencias, los puertos. Y de esa manera, acercaba las personas de un “mundo” desconocido.

El Códice Calixtino fue también un importante libro de mediados del siglo XII que contenía una Guía del peregrino de Santiago, que presentaba impresiones de los lugares y advertía al viajero de los peligros. Este libro tenía un recogido de informaciones sobre la ciudad, hospedajes y la ruta hasta Santiago de Compostela siguiendo las estrellas.

Marco Polo era un mercader veneciano que hablaba en sus relatos sobre la realidad, cosas numerosas y las personas no lo creían. Narraba sobre sus aventuras y vicisitudes ocurridas durante su viaje a través de Asia.

El Gran Tour fue el nombre de un recorrido de viajes por Europa que tuvo su auge en el siglo XVII. Era realizado por jóvenes europeos de clase media-alta con el objetivo de lograr conocimiento y experiencias. Los relatos de los viajeros solían contener informaciones de ciudades, gentes, hospederías, monumentos etc., convirtiéndose en importantes manuales para otros viajeros.

Los hermanos Michelin crearon, en 1920, una guía práctica con informaciones de restaurantes, gasolineras, hospedajes y mapas, entre otras cosas. Con esta guía, ellos cambiaron la manera de cómo se hacían las guías en su época.

Eugene Fodor publicó en 1936 una guía de viajes donde hablaba sobre personas y la importancia de la cultura, eran relatos más cercanos, más humano. Escribía sobre las formas de vida distintas, sobre tolerancia, aceptación y reconocimiento.

En 1957 el norte americano Arthur Frommer creó una guía con enfoque en el valor mínimo que se podría gastar en un viaje. En principio su guía tenía sugerencias de cómo viajar por Europa con un presupuesto limitado.

Let’s Go era una guía para estudiantes y jóvenes con bajo presupuesto. Creada en 1961, era una guía con bromas y lenguaje juvenil.

La primera guía Lonely Planet fue creada en 1973 y su principal distinción era que abordaba lugares de los que había poca o nula información en Norte América. Era innovador por contener información práctica, con la experiencia real de los autores en primera persona. Una guía escrita para diversos perfiles, describiendo los lugares de manera detallada y con mapas.

Para saber de dónde venimos es necesarios hacer un viaje al pasado y estos son algunos ejemplos de guías de viajes y relatos que ayudaron los viajeros de sus épocas a encontrar caminos y descubrir sus destinos.
Desde ahí hasta los días actuales, muchas guías fueron creadas sobre los más distintos lugares y con todas las posibles informaciones que se hagan necesarias. Con la ayuda de la tecnología es posible hallar informaciones sobre casi cualquiera rincón del mundo, pero cada día pueden surgir nuevos monumentos, nuevas expresiones artísticas, se descubren nuevas playas, nuevos restaurantes, los detalles desconocidos de un pueblo, los rincones escondidos o culturas olvidadas. Además de la actualización de las guías que existen, nunca faltarán historias que contar ni lugares interesantes que describir.


Este texto se basa en el Taller de Creación Guías de Viaje, con el profesor David Revelles, en la Universitat Autònoma de Barcelona, donde aprendemos que crear una guía de viaje puede ser una gran aventura que involucra mucho trabajo de investigación previo, trabajo de campo, reflexión y evaluación de las informaciones recopiladas para la creación de una guía original y de calidad. Los objetivos de este Taller se centraron en aportar estrategias, herramientas y dinámicas de trabajo para la construcción de una guía práctica. Sin embargo, a lo largo de las clases también analizamos los referentes en el sector de guías de viaje (como dije en el texto arriba), las tendencias, la aplicación de nuevas tecnologías, formatos e informaciones históricas que nos ayudan saber de dónde venimos y hacia dónde vamos.

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